La tiranía cíclica del Sky

El Tour no logra la fórmula con la que ganar en suspense y emoción. Hace muchos años descubrió cómo transformarse en un evento de repercusión mundial con buen rendimiento comercial para sus organizadores, que no para los equipos. Es una carrera dominada por ciclos muy determinados desde principios de los 90, cuando algunos dicen que nació el ciclismo moderno. Primero llegó el plan quinquenal de Indurain. Luego, la invasión estadounidense de siete años de Armstrong y sus marines fieles. Y ahora se vive el yugo matemático y presupuestario del Sky, que ha ingresado en su cuenta cinco Tours desde 2012. En esta edición los diseñadores de la carrera habían reducido a la mínima expresión los kilómetros contrarreloj para animar a los aventureros escaladores y, de paso, favorecer al que es el mejor ciclista francés de los últimos tiempos, Romain Bardet. No han logrado lo que pretendían.

Los ciclistas que se han jugado la carrera han limitado sus esfuerzos extremos a escaramuzas de dos kilómetros o acelerones en llegadas con final en cuesta de cierto porcentaje. La supuesta fragilidad de Froome, muy bien administrada por un equipo excepcional, y que tampoco ha sido tan profunda, no ha recibido la respuesta necesaria para evitar una nueva victoria del británico. Urán, después de unos años fuera de cobertura en las grandes vueltas, fue el ciclista inesperado. Ni él ni su equipo, pendiente de cerrar un nuevo patrocinio, iban a jugarse un podio en el Tour en busca de una quimera. El Cannondale estaba tan contento con lo obtenido que llevaba la bandera blanca desde que el colombiano comenzó a escalar posiciones en la general. Lejos, desde luego, de aquel conjunto guerrillero que antes del verde vestía de azul clarito y respondía al nombre de Garmin-Cervelo y Garmin-Sharp.

Bardet bastante tiene con soportar la presión de la afición y medios franceses, expertos en triturar emocionalmente a las promesas galas. Las portadas de l’Equipe, con el líder del Ag2r como el gran señalado para derrotar a Froome el dominador, son en sí mismas cargas muy pesadas. El día del Izoard, este periódico deportivo le colocaba en portada, a toda página, con un titular que decía: “La última oportunidad”. El del Ag2r iba ya absorbido muscularmente y la crono final le dejó unos fantasmas con muy mala pinta que no eliminará fácilmente.

De Froome se esperaba lo habitual, lo extraordinario, un nuevo capítulo de revoluciones. Un Ax 3 Domaines 2013, un Ventoux 2013, un Pierre Saint Martin 2015. Y, aunque escondido y algunos no lo apreciaran, lo hubo. Fue el día de Peyra Taillade, cuando el del Sky tuvo que cambiar la rueda justo al inicio de la subida y emprender una persecución a sus rivales. En un esfuerzo de 22 minutos y 6 segundos, Froome desplegó 6,24 vatios/kilo de acuerdo con la fórmula del doctor Ferrari. En Ax 3 Domaines’13, una ascensión parecida (23’13’’), movió también 6,24 w/kg (Ferrari), un día en el que arrasó. Taillade fue su gran momento, salvó el Tour y avisaba de que había recuperado los vatios perdidos en Peyragudes. Sí es cierto que en ejercicios de más de treinta minutos Froome no ha alcanzado sus mejores regitros. En Mont du Chat se quedó en 5,73w/kg en una performance de 30’42’’ y, en el Izoard, logró 5’85 w/kg para 30’16’’. Emosson en 2016, con 6,17w/kg en 30’20’’, y Semnoz en 2013, con 6’05 w/kg en 31’46’’, vivieron a un mejor Froome. Tampoco el Galibier fue su gran escenario, quizá porque no terminaba la etapa en la cima, lo que pudo frenarle en cierta medida. Para 49’16’’, utilizó 5’59 w/kg, muy lejos de sus 5’88 w/kg vividos en el Ventoux en 2013 durante 48’35’’.

Las carencias y momentos de duda los ha mitigado con un equipo a años luz del resto. Poco notaron la baja por caída de Thomas, en una advertencia muy contundente para el próximo año, cuando sólo puedan alinearse en el Tour ocho corredores por conjunto. El Sky ya ha corrido esta edición con ocho y su tiranía ha sido igual. Kwiatkowski es el nuevo Sky a transformar, como lo fue en su día Wiggins o el propio Froome y que intentan también con Thomas. Un ciclista capaz de luchar por las grandes vueltas.

El tono picante lo han puesto Contador y Landa. El del Trek porque, a modo de despedida del Tour, ya no se jugaba nada tras su hundimiento en el Mont du Chat. Su relación con la carrera francesa hace tiempo que es un desencuentro físico y emocional. Regaló a los espectadores cierta intriga, especialmente en la etapa de Foix, ahí donde no necesitó de esfuerzos de larga duración por el kilometraje. Voló con Landa hacia la imposible revolución en Agnes a 5,97 w/kg, durante 29’33’’, y en el Mur de Peguere, a 5’75w/kg en sus 27’28’’ de subida. En los Alpes certificó estar lejos de aquel que ganara los Tour e, incluso, del Contador de principios de temporada que hizo una excepcional París Niza.

Landa ha sido el ciclista señalado por todos para resquebrajar desde dentro a un Sky todopoderoso. Una especie de virus interno que, al final, fue arrinconado con el correspondiente cortafuegos. Nadie duda que la tercera plaza habría sido suya a poco que hubiera optado por ir a lo suyo. Lemond le lanzaba continuas arengas en los medios para que liderara la insurrección total. Le recordaba su error en el 85 con Hinault. Pero como le sucediera al estadounidense en el Sky de la época, en la Vie Claire, los vericuetos de los grandes equipos son laberínticos. Landa dejará el Sky y parece que fichará por el Movistar, en un movimiento contractual que le enfrentará con Nairo si ambos disputan el Tour. Sus problemas continuarán lejos del Sky, el conjunto que todos odian por su carácter indestructible pero al que todos quieren parecerse.

Datos de tiempos de subida: http://www.climbing-records.com/ y http://www.chronoswatts.com/

Datos de potencia dr. Ferrari: elaboración propia gracias a http://www.cyclingpowerlab.com

Imagen: Russ Ellis https://www.teamsky.com/

 

 

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2 pensamientos en “La tiranía cíclica del Sky”

  1. Julio, 2017 at 4:52 pm
    Muchas gracias por este articulo ha sido uno de los mejore que he leido en la ultima semana sobre ciclismo, quizas usted me pueda ayudar a entender que sucede con Alberto Contador puesto que no he leido ningun articulo que con seriedad explique sobre el estado de forma de el ciclista, se que muchos diran que esta viejo pero eso mismo decian en el 2013 tras ser humillado por llamarlo de alguna manera por Froome Y Quintana, pero yo no estoy de acuerdo de que esta viejo porque cuando un ciclista es viejo lo es a principios de año a mediados y al final. Yo se que los vatios movidos en carreras como Paris Niza o Catalunya some identicos a los del Tour, simplemente que son carreras de una semana pero Contador en el Tour no fue ni la sombra de lo que fue meses antes ni siquiera en la primera semana. Se habla de que rompio el record de la subida Col de la Croix de Fer pero despues no podia seguir a Primoz Roglic que no es ni un subidor suena como si no tuviera estamina or tan poco peso corporal que su cuerpo no encuentra de donde sacar energia al final de los esfuezos. Que usted opina. Gracias

    1. Desde el año pasado se le atragantan los esfuerzos continuados y de resistencia. En la Vuelta explotó en los Lagos, este año en Dauphiné y Tour. Explota después de llegar al límite y cuando faltan pocos kms. La razón, supongo q el cuerpo le ha dicho basta, lleva desde 2007 a tope, son muchos años y desgaste. Un saludo.

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